SOY
Soy el arriero de la vida que me ha sido
concedida
Para andar el camino que yo lo he
trazado.
Soy un andariego con el destino
pactado
Y no hay tranco largo que cambie mi
crecida.
Cuando tengo penas las convierto en
alegrías
Y mis cargas las arreglo sereno todos los
días.
Soy un simple pastor... diestro vigilante
de mis pequeñas y grandes turbaciones.
Un borreguero animoso que sin vacilaciones
por una oveja perdida pondría la vida por delante.
Soy un errante trotador de gradas y pendientes
Un errabundo que vive en el mundo de los caminantes.
Soy el águila inmortal de los vuelos fecundos...
En cada vuelo frontal renuevo afanes y pretensiones.
Las brisas que estimulo tienen fuerza de ilusiones
Las visiones que postulo pertenecen a este mundo.
A las cenizas las convierto en albricias
Las luces del sol son mis grandes delicias.
Yo soy ese viento agitado y sediento...
Con mi aliento avivo muchas inquietudes
Y aunque no tengo demasiadas virtudes
No hay puerta que tocar no intento.
Soy un profundo lago de azulados tajos
Mis olas altas también son atajos.
Soy un gladiador de las arenas movedizas
que sembraron dolor en los circos romanos.
Lucho con bravura por los míos, mis hermanos
Me bato con soltura sin trabas ni cortapisas.
Y aquí estoy... sin cansarme de la existencia
Aquí estoy... muy contento con mi presencia.
Soy el Adán escapado de los edenes escondidos
Donde las serpientes anidaron perversidades
El mismo Dante que superó tantas maldades
en un mundo escogido para los escogidos.
Soy un Hércules sin nimbo... que con la cabeza
Resisto el peso del mundo... por una promesa
Amanecer
Me encanta el amanecer porque se inicia contigo.
Es tu primera mirada el pan del nuevo día.
Tu desprendida sonrisa regalo de madrugada.
Tus ojos me dan luz... Alimento para el alma
Tus besos me dan fuerza para empezar la jornada
Y cuando llega el sol ya tiene albor mí mañana.
Soy feliz cuando amanece porque despunta la vida.
Los cielos del alma franca develan el horizonte
Y marcan la nueva ruta de una savia diferente.
Cuando amanece, yo atino a mirarte en las honduras
De este amor que te profeso. Cuando clarea me devuelves
Esos sueños que yo sueño… Ese amor que tú me ofreces.
Me deleita el amanecer porque se inicia contigo.
Me brotan las esperanzas… Conquisto los sueños tuyos
Y todo el resto del día atesoro los sueños míos.
Décimas a la vida
La vida es una centella…
Se apaga cuando se enciende
Y aunque eso nadie lo entiende
Así mismo es una estrella
Tan fugaz como bella.
Pero la vida es perdurable
en este universo insondable.
Tan pronto como se agota
Emerge una nueva gota
que se torna inagotable.
Un milagro fascinante
por sus recodos de encanto
es la vida y su bello manto.
Su camino es ascendente
Su destino trascendente
La vida es regocijo y dolor
Su huella es de gran valor
Su chispa que apenas dura
en cada avance fulgura
con mucha fuerza y vigor.
La vida es maravillosa…
Un regalo de natura
que con inmensa ternura
entrega madre amorosa
cual si fuera una diosa.
Esa ofrenda que nadie espera
es del campo su flor primera.
Con perseverante alegría
ilumina con porfía
un hontanar de ilusiones
Se prodiga por millones
en el hacer del día a dia.
Una maraña de anhelos
¡Una montaña de sorpresas!…
Entre aventuras y promesas
la vida tiene sus velos…
y todos sus tiempos son bellos.
Hermosa es esta existencia
que se nutre con la esencia
del amor de madre amada
Ella es buena y abnegada
Paradigma de paciencia.
La vida es inspiración divina
obra del Dios de los Cielos
que con sus mayores desvelos
a la naturaleza ilumina
desde su propia esquina.
Con la vida nació el amor
el sonido, la belleza y el color
La vida es fuente de amistad
Brillo vibrante de bondad
Fuerza de sol y calor.
La vida es una oración
del universo que rueda
hacia la santa vereda
del alma de la Creación.
La vida tiene corazón…
En cada ser hay un latido
que hace su propio nido.
Un mundo con muchas vidas
que fueron y son concebidas
para el amor investido.
La vida tiene perfecciones
Que hacen de la sabiduría
El portento de la energía
para contener imperfecciones.
Unas y otras son razones
Para ejercitar la renuncia
con el poder de la constancia.
Quien sabe de generosidad
Puede dominar la maldad
Con la espada de la sapiencia.
Es una perdurable cruzada…
de constantes frustraciones
Y muchas desilusiones.
Nunca falta una espada
que con villana estocada
hiere los sentimientos,
anula los pensamientos.
Alienta desigualdades
Coarta las libertades
Y provoca padecimientos.
Ninguna condena es vivir…
Quien opine lo contrario
que vaya donde el notario
antes de empezar a morir
El que vive para sufrir
Sufre porque no sabe amar
O es un loco de atar.
Cuando la vida es fecunda
Y el optimismo abunda
Se vive para escalar.
Y mientras haya constancia
nunca faltará una orilla
donde avivar la batalla
para demoler la ignorancia
y destrozar la indolencia.
La vida es un baluarte…
A todos nos toca una parte
para enfrentar sufrimientos
Y arrinconar los tormentos.
El buen vivir… ¡es un arte!
La vida es la morada
De las rocas y la arena
Universos en cadena…
Es hogar de la tierra amada
donde se arrima la nada…
La vida es daño que agita
Y júbilo que palpita
Estar vivo es una suerte
que no cambia ni con la muerte…
En la vida… la amistad habita.
La vida es como la tierra
Sembrar, regar… cosechar
La vida nació en el mar…
En costa, selva y sierra
La vida siempre es tierra.
La tierra produce trigo
También agua, pan y abrigo
La tierra es un ser abundante
Bondadoso y consecuente
¡Un verdadero amigo!
La vida tiene la grandeza
de amparar a la humanidad
con la misma generosidad
que acoge a la naturaleza.
Con ella crece la belleza…
La vida está en las plantas
como Dios en las piedras tantas
La vida es reino animal
generador esencial
de las realidades santas.
Ella es la luz que fecunda.
Un legado de la fortuna…
Llega fértil desde la cuna
en el amanecer que circunda
y con el amor que se inunda
Son fulgores tempraneros
De los rayos… los primeros
Certezas que son rituales
Lozanías espirituales
Incontables mensajeros
Hasta la oscura noche
para la vida es claridad…
No hay más grande verdad
que tener un sol de broche
Y al universo de coche.
La vida siempre germina
Su savia nunca termina…
Con cielo poblado de estrellas
Y cantos de ondinas bellas
Serena… la vida camina.
La vida es naturaleza…
Cual si fuera libro abierto
corre el velo del desierto
sin ocultar su maleza.
Hay vidas con tal pureza…
que logran la paz profunda
y la convierten en fecunda.
Son obra de la sabiduría
Cuajos de la gran armonía
Raíces del amor que abunda.
Cuando una criatura nace
La natura se alimenta
La energía se incrementa.
Y entonces… la vida crece
Luminosa se fortalece.
Camina y se amplifica.
Con su fuego purifica…
La vida no es quimera
Es la realidad certera
que el amor certifica.
En mar, tierra y cielo
La vida siempre alcanza
los hilos de la esperanza
Palpita hasta en el hielo
Es mucho más que un anhelo.
De uno u otro modo
Aun viviendo en un recodo
La vida conoce el arte
Avanza en cualquier parte
La vida conquista todo.